“Ruega por que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
cuando arribes —¡con qué placer y alegría!–
a puertos nunca vistos.”
—Ítaca, de Kavafis.
Esta carta es un recordatorio. Si alguna vez me enfrento a la pregunta ¿Por qué empecé?, puedo volver aquí, el punto de partida, y presenciar lo lejos que he llegado. Mi Ítaca más que un lugar es un hambre. Aquella que, según Dickinson, es provocada al mirar a través de una ventana. El primer paso que tomé para saciar esta hambre fue entrar a estudiar Literatura hace tres años. Ahora, mientras se acerca el último año de mi carrera, no he hecho sino desear cada vez más.
Me llamo Olivia Solaris. Aquí encontrarás una especie de bitácora literaria, que incluirá escritos hechos por mí. El camino es largo y pienso disfrutarlo.
